La Corte Suprema rechaza el intento de Alabama de ejecutar a un preso con discapacidad intelectual

Publicado: 21 may 2026, 10:42 GMT-5|Actualizado: hace 2 horas

WASHINGTON (AP) — La Corte Suprema desestimó el jueves la solicitud de Alabama de permiso para ejecutar a un condenado por asesinato que, según determinaron tribunales inferiores, tiene discapacidad intelectual.

La decisión del tribunal, que estuvo dividido al respecto, mantiene vigentes los fallos de instancias inferiores favorables a Joseph Clifton Smith, de 55 años, quien ha estado en el corredor de la muerte aproximadamente la mitad de su vida tras ser condenado por matar a golpes a un hombre en 1997.

La Corte Suprema prohibió la ejecución de personas con discapacidad intelectual en un fallo histórico en 2002. Los magistrados, en casos de 2014 y 2017, sostuvieron que los estados deben considerar otras pruebas de discapacidad en casos limítrofes debido al margen de error de las pruebas de coeficiente intelectual.

La cuestión en el caso de Smith es qué ocurre cuando una persona tiene múltiples puntuaciones de coeficiente intelectual ligeramente superiores a 70, cifra que ha sido ampliamente aceptada como indicador de discapacidad intelectual. Las cinco pruebas de coeficiente intelectual de Smith arrojaron puntuaciones que oscilaron entre 72 y 78. Smith había sido ubicado en clases para estudiantes con dificultades de aprendizaje y abandonó la escuela después del séptimo grado, según sus abogados. En el momento del delito, realizaba matemáticas a nivel de jardín de infancia, deletreaba a nivel de tercer grado y leía a nivel de cuarto grado.

Los magistrados habían aceptado revisar el caso para considerar cómo deben manejar los tribunales estos casos de dudosa discapacidad intelectual. Los alegatos se realizaron en diciembre.

Sin embargo, en lugar de emitir una decisión, el máximo tribunal desestimó la apelación, una medida inusual que deja en vigor el último fallo del tribunal inferior.

Los tres magistrados liberales, junto con los jueces Brett Kavanaugh y Amy Coney Barrett, conformaron la mayoría para desestimar el caso.

Los otros cuatro jueces conservadores discreparon, al reprochar al tribunal federal de apelaciones en Atlanta haber analizado el caso de manera indebida y al quejarse de que sus colegas debieron haber ordenado a ese tribunal que reexaminara el caso de Smith.