Esperaba el regreso de su hijo del USS Lincoln cuando lo arrestó inmigración

Publicado: 24 ago 2026, 08:03 GMT-5|Actualizado: hace 1 hora

Cuando las autoridades migratorias estadounidenses arrestaron a Luis Manuel Avilés, su hijo estaba cumpliendo nueve meses a bordo del USS Abraham Lincoln con la Marina de Estados Unidos, un buque que estableció un récord militar por el mayor tiempo ininterrumpido en el mar, lo que avivó preocupaciones por la escasez de suministros y el deterioro de la salud mental entre los soldados.

Avilés, de 48 años, fue arrestado después de salir de su casa para llevar su auto al mecánico, según su esposa, Argelia Avilés. Ella contó que su esposo, un trabajador de oficios varios en Key West, Florida, tiene un permiso para trabajar en Estados Unidos. Originario de Nicaragua, ha vivido en el país durante 19 años.

Luis Manuel Avilés y su hijo.
Luis Manuel Avilés y su hijo.(Cortesía familia Avilés/Telemundo)

“Él se dedica solo a trabajar para poder poner comida en la mesa en la casa. Es un buen padre. Ama a sus hijos con toda su alma”, manifestó Argelia, de 47 años.

El arresto de Avilés ocurre mientras el gobierno del presidente Donald Trump revierte protecciones migratorias para familias militares con el fin de impulsar su agenda de deportaciones masivas, deteniendo al menos a decenas de padres y cónyuges de soldados de Estados Unidos en servicio activo.

Al menos seis familiares han sido deportados y uno se autodeportó, encontró The Associated Press en el primer recuento de estas detenciones, que el gobierno no registra. A la esposa de un soldado de Estados Unidos que pasó más de un mes en detención migratoria federal, la retiraron de un vuelo de deportación a Brasil después de los reportajes de AP.

Uno de los beneficios migratorios más promocionados por las fuerzas armadas es el “permiso militar de permanencia temporal en el país”, que permite que los cónyuges, hijos y padres de miembros del servicio en activo y veteranos obtengan un estatus migratorio legal desde dentro del país. No todos califican: por ejemplo, quienes se quedaron más tiempo del permitido por sus visas o quienes ya solicitaron estatus legal en la frontera.

El Departamento de Seguridad Nacional indicó en un comunicado que agentes de la Patrulla Fronteriza arrestaron a Avilés el sábado en Key West y que permanecerá bajo custodia del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) mientras el gobierno busca deportarlo.

El departamento señaló el domingo que “tener a un familiar en el ejército no es un pase libre para violar las leyes de nuestra nación”, y añadió que el gobierno de Trump “no elige qué leyes hacer cumplir y cuáles no”.

El hijo de Avilés dijo que ha estado trabajando turnos de 12 horas durante más de 250 días sin descanso en el USS Lincoln, que está desplegado en Oriente Medio. El despliegue ha generado preocupaciones generalizadas sobre el impacto en los miembros del servicio que pasan largos periodos lejos de tierra, la escasez de alimentos, así como el aumento de la presión sobre el barco y su equipo.

El Pentágono remitió todas las preguntas a la Marina. La Armada no respondió a una solicitud de comentarios enviada por correo electrónico el domingo por la tarde. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, había dicho previamente que las condiciones a bordo del Lincoln estaban “completamente tergiversadas”.

Joshua Aviles escribió en una publicación de Facebook el sábado que todavía estaba en el USS Lincoln “luchando por un país que me lo ha dado todo” cuando recibió una llamada sobre la detención de su padre la mañana del sábado.

“Esto me rompe el corazón. No sé cómo puedo seguir trabajando mentalmente días de más de 12 horas sabiendo que mi papá está en algún lugar, posiblemente tratado como un criminal”, escribió Joshua Avilés.

Katherine Delgado, de 28 años, hermana de Joshua Avilés, dijo que Joshua se unió a las fuerzas armadas en parte porque pensó que eso mejoraría las posibilidades de su padre de obtener la ciudadanía y para que él “ya no viviera con miedo de ser arrestado”.

Afirmó que estar separada de Joshua, a quien llama su “mejor amigo” y su “compañero incondicional”, ha sido devastador.

“Pasé semanas sin saber dónde estaba”, comentó Delgado. Una vez que supo de él y le dijeron que no estaba recibiendo suficiente comida, explicó que ha gastado cientos de dólares para enviarle paquetes de apoyo con alimentos y productos de higiene, algunos de los cuales nunca llegaron.

“Se supone que Joshua debe volver a casa pronto”, dijo Delgado, al referirse a noticias de que el barco en el que está su hermano pronto será retirado del servicio en Oriente Medio. “Y va a volver a casa sin su padre”.

El prolongado despliegue del hijo ha sido difícil para Luis Avilés, según su esposa. Él le dijo que esperaba con ansias que el despliegue por fin terminara. Cuando pasaron seis meses y su hijo no regresó, Aviles quedó destrozado, relató ella.

“Estaba emocionado”, contó. “Quería abrazar a su hijo, ya que no lo había visto en nueve meses”.